Mejico
Riviera Maya
De mi visita a Méjico poco os puedo contar como turista ya que yo fui de sorpresa, me dijeron, haz la maleta que nos largamos y a donde? Pues hasta no llegar al aeropuerto y ver la puerta de embarque no sabía a donde me iba; fue un viaje muy bueno para mi, ya que a parte de hacer submarinismo y dos días de visitas, el resto lo único que hice fue tomar sol, comer, disfrutar de las maravillosas playas de la Ribera Maya y descansar, descansar y descansar..
Una vez que llegas a la Riviera Maya te invita a explorar, divertirte, relajarte y aprender: está llena de reservas ecológicas, parques temáticos, playas paradisíacas pequeñas aldeas y pueblos.
Un gran tesoro que no hay que dejar de visitar en la Riviera Maya es el Gran Arrecife Maya, que se puede visitar desde la Península de Yucatán hasta Honduras y es la segunda barrera de arrecifes más grande del hemisferio norte, después del de Australia (el cual tambien he tenido el placer de conocer en el 2005). Está lleno de corales que son los que forman el arrecife, ahí disfrute un día entero de los corales y del maravilloso mundo submarino, era la primera vez que yo hacía submarinismo y fue maravilloso, estar en contacto con la naturaleza, una vez bajo el agua, es otro mundo, hay paz, calma y lo que tus ojos ven es grandioso.
Es muy importante que por muy lindo que lo veas, no lo toques, por que los demás tambien tienen derecho a disfrutar de lo mismo que tu estas viendo, la gente los toca y no se dan cuenta que eso ha tardado hasta años en formarse.
Yo estuve alojada en el Hotel Paradisus Rivera Cancún de 5*, esta situado en una reserva de manglares sobre una playa extensa del Caribe, en Yucatán, a 25 minutos al sur de Cancún, cerca del pintoresco Puerto Morelos y a sólo 15 minutos del aeropuerto internacional de Cancún, la costa está protegida ya que se encuentra el arrecife del que os he hablado antes, tiene 7 restaurantes y la comida es buenísima, yo fui con un todo incluido, tiene tiendas, boutiques, el hotel también ofrece niñeras privadas, un gran lujazo, si estáis bien de pelas, os recomiendo que elijáis este hotel.
Taxis, a diferencia de España, no llevan taxímetro. Se paga un precio fijo por el trayecto. Los oficiales tiene una lista y no os pueden cobrar más de lo que pone. Tambien hay taxis piratas a los que les podeis regatear el precio, pero siempre antes de subiros, sino, podeis tener problemas.
Debeis tomar el agua simpre embotellada y evitar los cubitos de hielo cuando estéis fuera del hotel es lo que te recomiendan allí.
El dinero puedes pagar tanto en dolares, pesos o €. No hace falta que cambieis vuestro dinero a dolares, llevad algo si quereis en dolares, pero es mucho mejor que cambieis allí los euros por pesos (sale mucho mejor el cambio).
Ojo que en España al regreso no cambian las monedas, sólo cambian los billetes, por si regresís con muchas monedas.
El sol en Mejico pega mucho, no es como el de aquí llevar una protección 40/60, un buen antimosquitos y fortasec no estará de mas en vuestra maleta.
Los sitios que visité fueron la Playa del Carmen, cobá, chichen itzá, nos llevaron a bañarnos en un Cenote.
La playa del Carmen se encuentra en el centro de la Riviera Maya, tiene un puerto de embarque muy grande y es un pueblo que se dedica a la pesca. Sobre todo es una zona de compras, hay muchisimas tiendas y podeis conseguir buenos precios regateando.
Esta lleno de bares y restaurantes en el cual pasas un buen rato.Es la zona de tiendas y bares y es muy tranquila allí dicen que es la zona adinerada, en mejico hay zonas que son muy pobres e impresiona mucho verlo
La excursión a la Aldea Maya la hicimos junto con la de Cobá, en Cobá ves la piramide es la mas alta de Chichen Itza, es fastidioso subir a la cima, bueno el subir es fácil, lo malo es la bajada jaja, desde arriba tienes unas vistas maravillosas a la selva, para llegar a la ciudad de Coba tienes que atravesar la serlva de Yucatán.
Uno de los días nos llevaron a hacer submarinismo a cozumel, es una isla que esta a media hora en ferry desde la playa del Carmen, es una isla tranquila, donde reina la paz y la belleza tanto en el interior del mar como en el exterior.
El resto de días como podéis imaginar me dedique a estar en el hotel, en la playa, a comer, piscina y a descansar que me lo merecía.
Me quedaron muchas cosas que ver, pero regresaré..
