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Martes, Diciembre 26th, 2006 | Author: desconocido

Es aprender a aprender;es sentir impotencia por no poder hacer nada mientras se escapa entre tus brazos una vida de una persona que quieres;es que algunos versos te recuerden momentos vividos y te hagan reflexionar;es querer algunas veces que te trague la tierra;es querer estar en mil sitios a la vez;es hacerle cosquillas a un ni?o y escuchar su risa;

es aprender a perdonarte a ti mismo;.es saber qui?n eres;es una navidad en familia, sin malos rollos;es un atardecer en un acantilado del mar;es el pen?ltimo sue?o;es estar esperando el bus una hora y media a tres bajo cero y que te salgan saba?ones en las manos del fr?o;es cada minuto de vida;es cada palabra regalada;es cada beso robado;es esa mirada c?mplice de la persona que tienes delante;es chocarse con un twingo y crear el nuevo ???twingo acorde?n???;.es encontrar dinero en un bolsillo del pantal?n;es hacer nuevos amigos;es ver felices a las personas que quieres;es saltarte ciertas reglas;.es..el rinc?n de brina

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Domingo, Diciembre 24th, 2006 | Author: desconocido

???S? muy bien lo que vas a decirme. S? que dir?s que odias las navidades. S? que dir?s que cualquier d?a es bueno para dar rienda suelta a los besos, los regalos, o lo que diablos quieras. Dir?s que est?s hasta las narices de los anuncios de colonias en la tele, que odias todas esas pel?culas horribles que ponen a medio d?a; dir?s que no soportas el ruido de las calles a las siete de la tarde, cuando todos salen de trabajar y corren a los centros comerciales a comprar lo que no han hecho el resto del a?o. Dir?s que odias los villancicos m?s horteras acribillando todas las aceras de todas las ciudades.

Y yo te sonreir?, porque nunca lo he hecho. Yo antes pensaba como t?.
Supongo que me fruncir?s el ce?o, y me reprender?s, y dir?s que no s? qu? te estoy contando; t? siempre fuiste ateo, dices; siempre odiaste la navidad, dices. No entiendo como est?s cambiando ahora, y me miras como si me miraras por vez primera.
Risas y l?grimas. As? son las cosas a veces. En ocasiones tienes que perder para poder encontrar. En alguna parte suena una canci?n. Huelo el asado que respiraba hace tanto tiempo que casi lo hab?a olvidado, el mantel que pon?a mi madre como si lo estrenara, y estaba mi padre, con todo ese ?rbol lleno de luces de noche de discoteca que ya nunca m?s pondr?.
Tendemos a no saber amar las cosas que tenemos, aunque a veces, s?lo a veces, es una fortuna reencontrarlas en un rinc?n de la memoria, justo ah?, donde lo que parece no existir, nace de nuevo.
As? son las navidades.
Feliz navidad a todos, no importa en lo que cre?is, odiadlas incluso, cualquier excusa es buena para decirles, una vez al a?o, que les quieres.???

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Domingo, Diciembre 24th, 2006 | Author: desconocido
Ese dia  Africa se dirigia mas contenta que nunca a la universidad. No era ning?n d?a especial, simplemente se sent?a feliz porque su madre le hab?a regalado un libro que hac?a tiempo quer?a.??

Subi? al autob?s y comenz? su particular viaje por ese mundo al que le llevar?a el libro, pero hac?a tanto tiempo que no le?a que hab?a tomado la costumbre de echar una cabezadita durante el recorrido hasta la facultad. Este d?a no ser?a diferente y presa del sue?o que se apoderaba de ella cada ma?ana al tener que madrugar, tuvo que dejar aparcado su libro, deposit?ndolo en el asiento de al lado, bajo su bolso y carpeta.

Antes de bajarse en el intercambiador mir? la hora y vio que no iba a llegar puntual a su primera clase. Agobiada, una vez que el autob?s abri? sus puertas, cogi??? corriendo el bolso y la carpeta, dejando olvidado su libro.

Tom? el metro que por fin le dejaba en la facultad. Ahora algo m?s despierta quiso volver a retomar su lectura, pero cual fue su sorpresa cuando se dio cuenta de que el libro ya no estaba con ella. Hizo memoria y record? que por culpa del sue?o se hab?a despreocupado de ?l.

Mientras, el libro fue descubierto por un ancianito al que le encantaba leer y que comprend?a la pena que puede causar la p?rdida de un libro que hab?a sido dedicado la tarde anterior por una mam?. Sin pereza alguna, se dirigi? hacia objetos perdidos, sin darse cuenta de que a cada paso que daba comenzaban a caerse al suelo palabras como esperanza, paciencia, sabidur?a, ilusi?n, constancia…

?????????????????????? Por casualidades de la vida, esa tarde África tuvo que tomar la misma direcci?n que hab?a tomado el viejo por la ma?ana. Caminaba triste y pensativa cuando se dio cuenta de que estaba tropezando con curiosas palabras que cuidadosamente fue recogiendo del suelo.

?????????????????????? Como las miguitas de pan del cuento, las palabras le llevaron hasta un lugar que no conoc?a, pero en el que vio un cartel muy grande en el que estaba escrito: ???Si se te ha perdido un libro, pregunta aqu??.

?????????????????????? Se comenz? a dibujar una sonrisa en su cara, pues sab?a que estaba cerca de el rencuentro con su libro. Una vez que lo recuper?, apenas tard? unos d?as en leerlo, le hab?a entusiasmado tanto aquel libro, que se propuso el reto de escribir la segunda parte. Ahora África vive ilusionada con que alg?n d?a publicar?n la continuaci?n del que sigue siendo su libro favorito.

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Sábado, Diciembre 23rd, 2006 | Author: desconocido

El rey Arturo está muy enfermo; de hecho, agoniza en cama. Los médicos de la corte han venido a verlo, pero nadie consigue diagnosticar la enfermedad. Se han intentado todos los remedios conocidos, le han recomendado las cosas más extrañas; pero está cada vez peor. Finalmente, Arturo ha caído en cama, casi no despierta, duerme todo el día y los médicos temen que el final esté cerca. Arturo es un rey muy querido entre los caballeros de la Mesa Redonda, que lo tienen como su ídolo y su modelo.

Un día, mientras los sirvientes terminan de acomodar las cosas del rey, uno de ellos le dice al otro: “Se va a morir”. Ahí está sir Galahad, que es el mejor amigo del rey Arturo, y su compañero de batalla. Como no puede soportar que alguien diga algo así, se acerca el paje y le que dice: “Que sea la última vez que dices eso en mi presencia. El rey tiene que salvarse”. Sin embargo, el paje responde: “He visto por lo menos seis o siete personas con este mismo mal, y cinco de ellas se murieron”. “¿Ves? Hubo alguna que se salvó. Tiene que haber algo que se pueda hacer. ¿Cómo se salvó esa persona?”.

Y entonces el paje responde: “Sucede que el rey no está enfermo. El rey está embrujado. Por ello, ningún médico lo puede sanar, solamente podría curarle un brujo más poderoso que el que lo encantó”. “Sí, pero tiene que haber algún brujo en este reino. ¿No está Merlín?”. “No, Merlín ha partido, y dijo que no volvería hasta dentro de dos primaveras. Lamento deciros que para entonces el rey…”. “¡Pero tiene que haber algo!”, exclama el caballero.

Entonces el sirviente se anima a decirle: “Sí, lo hay. La bruja que vive en la montaña”. Pero ¿quién se animaría a ir a buscar a la bruja? “La bruja odia al rey”, responde Galahad, “no tendría ninguna razón para querer salvarlo. Además dicen que te mira, que te paraliza en el aire; dicen que te devora los ojos literalmente, que hace conjuros extraños y que tira tu cuerpo a los perros que tiene en la cueva. ¿quién se animaría a ir a verla?”.

También Galahad siente miedo. Pero se trata de su amigo el rey, su compañero de aventuras, aquel a quien debe la vida muchas veces. Entonces monta en su caballo y va hasta la cueva. Apenas llega, el día, que era soleado, se vuelve oscuro; las nubes rodean la cueva, los buitres empiezan a revolotear en torno al caballero, que siente estremecimientos y un frío de nevera que sale de la cueva. Armándose de coraje respira y entra dentro de la cueva. Chapotea en el barro; algunos murciélagos pasan cerca de él. Cuando se adentra en la caverna, el espectáculo que ve es terrible: hay esqueletos colgados por todas partes, cientos de velas y de antorchas encendidas, y en el medio de la cueva una bruja vestida de negro, con la túnica muy larga, encorvada sobre sí misma, con los ojos muy pequeños, los dientes muy apretados y negros, las manos en forma de garra, el pelo pajizo, la nariz muy larga y llena de granos, un enorme sombrero negro.

Lo mira y pregunta retadora: “¿Qué quieres?”. El caballero tiembla al escuchar esa voz y le dice: “Vengo a pedir tu ayuda”. “¿Vienes por tu amigo el rey? Tu amigo el rey está hechizado por un encantamiento que yo no realicé, pero que está bien hecho. Se va a morir. Y me alegro”, contesta la bruja. “Por favor”, le dice el caballero, “te pido que le ayudes”. “¿Por qué habría de ayudarlo?”. “Me ha expulsado mil veces de palacio, él no me quiere y yo tampoco a él. No tengo ninguna razón”, responde airada.

“Pídeme lo que quieras, pero ayúdalo”, suplica Galahad. Entonces la bruja mira al amigo del rey. Es joven, apuesto, realmente hermoso, alto, vestido gallardamente. “Tengo una proposición que hacerte”. “Lo que me pidas”, dice Galahad, “si está dentro de mis posibilidades”. “Lo está”, dice la bruja. “Si yo sano al rey, tú te casarás conmigo”.

Galahad no puede creer lo que escucha, no había pensado en esa posibilidad. Sin embargo, es su amigo el rey quien se encuentra en peligro de muerte, así que Galahad respira hondo una vez más y le dice: “Sí. Si curas al rey, serás mi esposa”. La bruja no puede creer lo que oye. A toda velocidad introduce algunas cosas dentro de su bolsa y dice: “¡Vamos!”.

Salen los dos de la caverna, y la bruja empieza a caminar hacia el palacio. Galahad le dice: “Un momento. Si es verdad que vas a ser mi esposa, y no dudo que vas a curar al rey, es bueno que te acostumbres”. Entonces la toma por la cintura y la sube encima de su caballo. Él camina mientras la bruja, orgullosa, va montada a caballo. Cuando pasa al lado de algunos campesinos, éstos se ríen burlonamente, le gritan, le abuchean y algunos se animan a lanzar alguna verdura a su paso. Galahad salta encima del campesino que le ha arrojado la verdura, lo agarra de la solapa, lo levanta en el aire y le dice: “¡Cuidado! Esta mujer está bajo mi protección. Quien la ofende me ofende, y deberá batirse conmigo en duelo”. “¡Perdón!”, exclama suplicante el campesino. “Es mejor que hagas correr la voz. No quiero matar a nadie esta tarde”.

Mientras se difunde la noticia, Galahad y la bruja llegan a palacio. Entran dentro de los aposentos reales. El rey, literalmente, agoniza. La bruja prepara un brebaje con algunos ingredientes que trae, llena con él un frasquito y se lo da de beber en la boca al rey Arturo. “¿Y ahora?”, pregunta Galahad. “Ahora hay que esperar a mañana. Me voy de vuelta a mi cueva. Avísame si sucede algo”. “¿Por qué no te quedas aquí?”, le dice Galahad. “Porque no quiero que alguno de mis enemigos me mate durante la noche”. “Nadie te va a tocar”, responde Galahad: “Estás bajo mi protección”. Y sacando la capa, la tiende a los pies de la cama del rey. Se quedará toda la noche en la estancia, custodiando a ambos.

A la mañana siguiente, el rey se despierta. Lo hace por primera vez en semanas. Golpea las manos, los pajes entran: “Traedme de comer y de beber. Tengo hambre y sed”. Después mira a los pues de la cama y ve a Galahad. “¡Galahad, ¿cómo estás?! Parece que no hubiera comido en semanas”. “No comiste en semanas”, responde Galahad. “Bueno, no importa. Iremos de caza, iremos a tantos lugares, haremos tantas cosas juntos. ¡Me siento tan bien”.

Entonces la bruja se levanta de los pies de la cama, y el rey la ve. Le recrimina su presencia: “¿Qué haces aquí? Te he dicho mil veces que no eres bienvenida, así que ¡fuera de mi…!”. Pero no llega a decir “palacio” porque Galahad le pone la mano en la boca y le dice: “Tú puedes echarla si quieres, pero quiero que sepas que, si ella se va, también yo me iré”. “Pero… ¿qué estás diciendo? ¿De lado de quién estás?”. “Sucede que esta mujer que está aquí es mi futura esposa”. “¿Qué? ¿Tu futura esposa? ¿Te has vuelto loco? Te he presentado a las princesas más hermosas del reino, a las más ricas, a las más jóvenes, a las más bellas. A todas has dicho que no. Y ahora te vas a casar con… ¡esto! ¿Cómo puede ser?”. Y entonces la bruja dice: “Es el precio que pagó para salvarte”.

“¡Me niego!”, exclama el rey. “No puedo permitirlo. Mi vida no vale tal sacrificio, de modo que te prohíbo que lo hagas”. Y Galahad le dice: “Majestad, le he dado mi palabra a esta mujer de que, si te salvaba, me casaría con ella; la verdad es que ella ha cumplido y se merece recibir su recompensa”. “Te lo prohíbo como rey”. Pero Galahad concluye: “Hay una sola cosa en la vida que es más importante para mí que una orden tuya. Es mi palabra. Y voy a cumplir con ella”.

“Tiene que haber algo que yo pueda hacer”, se ofrece el rey. “Sí. Podrías casarme mañana en la parroquia real. Sería un gran honor”.

A la mañana siguiente, en presencia del capellán y del rey, los novios celebran la ceremonia de casamiento. El rey abraza a Galahad, le agradece lo que está haciendo y le regala un carruaje para que llegue a la casa que le acaba a regalar junto al río, lejos del palacio, lejos del pueblo, puesto que no quiere que nadie le vea ni se burle de su amigo Galahad. Éste despide al cochero y ayuda a su esposa a subir al carruaje; manejando él mismo las riendas, llegan hasta la cabaña que va a ser su casa, y, una vez allí, detiene el carruaje, se bajan y, como era costumbre entonces, coge a la esposa en brazos y, para que no toque el umbral, abre la puerta de la cabaña y la deja dentro. A continuación dice: “Ahora mismo vuelvo”, y se va.

Sujeta los caballos, se aleja unos pasos, contempla cómo el sol se pone. Poco después, entra de nuevo en su casa. El fuego de la hoguera está encendido y de pie, frente a las llamas, ve la espalda de una mujer muy alta, muy rubia, vestida con un tul blanco que, a transparencia del fuego, muestra unas curvas femeninas increíbles.

Galahad se sorprende: “¿Dónde está mi esposa?”. La mujer se da la vuelta. Es rubia, hermosa, la piel muy blanca, los ojos celestes, grandes y luminosos. Galahad se da cuenta de que, si el amor a primera vista existe, esto es lo que está sintiendo. Se está enamorando, pero insiste: “¿Dónde está mi esposa?”. Y entonces la hermosa mujer, con una voz increíble le dice: “Tu esposa soy yo”.

Galahad no ceja: “Sé con quién me he casado, y no me gustan estos trucos. No me he casado para hacer magias ni brujerías, sino que quiero ver a mi esposa”. Entonces la mujer le dice: “La mitad del tiempo soy aquella que conociste, y la otra mitad del tiempo soy ésta que ahora ves. Sin embargo, has sido tan amable y tan generoso conmigo que, como eres mi esposo y lo serás para siempre, y yo creo que por tu amabilidad te amaré para siempre, quiero que seas tú quien elija. ¿Quién quieres que sea? ¿Quieres que sea ésta de día, y la otra de noche, o prefieres que sea ésta de noche y la otra de día?

Galahad se queda pensativo. Difícil dilema. ¿Qué hacer? ¿Elegir que sea la bella de día y pavonearse por el pueblo y en palacio, siendo la envidia de todos, y padecer el silencio en la noche, la tortura de estar con la otra, a la cual él se había resignado? ¿O acaso es mejor que no importe nada lo que diga la gente, ser objeto de la burla de todos, pero disfrutar en la intimidad de la noche de la compañía de esta mujer de la cual ya se ha enamorado? Difícil elección.

Finalmente, concluye: “Como eres mi esposa y lo serás para siempre, como sólo por esto, pero también por aquello, te amo y te amaré para siempre, quiero que seas la que tú decidas ser en cada momento”.

Dicen que, cuando la bruja escuchó esta respuesta de su amado marido, decidió ser siempre la más hermosa de las dos, que era la que más gustaba a Galahad.

Y yo digo que, en este camino que todos debemos recorrer para ser felices, hará falta encontrar algunos compañeros de ruta.

Mi propuesta final es que elijamos a aquellos compañeros de ruta a quienes podamos decir “quiero que seáis quienes queráis ser en cada momento”. Asimismo, debemos elegir a aquellos que nos puedan decir “quiero que seas quien quieras ser en cada momento”. Porque solamente cuando nosotros, los demás y todos tengamos la posibilidad y la libertad de elegir ser quienes queramos ser en cada momento, seremos príncipes y princesas, y no más, ogros ni brujas malvadas.
 
FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO AÑO NUEVO PARA TODOS!!

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Martes, Diciembre 12th, 2006 | Author: desconocido

Cuando te encuentre, te poseere.
Ese dia, o a mas tardar al siguiente, te llevare a la cama.

Sin pedirte permiso, me acercar?, tocar? todo tu cuerpo y te poseer?.
Te dejar? con una enorme sensaci?n de cansancio y sentir?s voluntad de entregarte al m?ximo.

Lentamente te sentir?s erizada y te har? transpirar profundamente.
TE HAR? GEMIR Y HASTA LLORAR.

Te dejar? sin aliento, sin aire y tu cabeza conocer? fuertes pulsaciones.

Mientras est? contigo, ??no te sentir?s capaz de salir de la cama!
Cuando yo termine, me ir? sin despedirme, con la convicci?n que,
 un dia volver? !!

Firmado: ???LA GRIPE?????

Martes, Diciembre 05th, 2006 | Author: desconocido

Como en todas las dietas es importante seguirla al pie de la letra para obtener resultados y perder peso deseado…

LUNES : La dieta del cucurucho. Comer poco y joder mucho.

MARTES : Dieta del Benito. Comer bien por la mañana y por la noche un polvito.

MIÉRCOLES : Dieta de Andrés. Un polvito al derecho y otro al revés.

JUEVES : Dieta de Guido. Igual que la del Cucurucho pero más seguido.

VIERNES : Dieta de la Granada. A la mañana un polvo y a la noche una mamada.

SÁBADO : Dieta del Mingo. Meterla el sábado y no sacarla hasta el domingo.

DOMINGO : Día libre. Joder sin límite.

NOTA : Cualquier menú se puede reemplazar por la dieta del Capataz. Comenzar por delante y terminar por detrás.

Particularmente, nosotros no la hemos probado AÚN (no será que no lo hemos intentado), así que no sabemos si realmente se adelgaza con este régimen, pero de momento nadie se a quejado, por qué será? XD

Viernes, Diciembre 01st, 2006 | Author: desconocido

Hello prima,

Te dejo escrito algo que me gusta mucho…. You’ve Got A Friend – Carole King

When you’re down and troubled
And you need some loving care
And nothing, nothing is going right
Close your eyes and think of me
And soon I will be there
To brighten up even your darkest night

You just call out my name
And you know wherever I am
I’ll come running to see you again
Winter, spring, summer or fall
All you have to do is call
And I’ll be there
You’ve got a friend

If the sky above you
Grows dark and full of clouds
And that old north wind begins to blow
Keep your head together
And call my name out loud
Soon you’ll hear me knocking at your door

You just call out my name
And you know wherever I am
I’ll come running to see you
Winter, spring, summer or fall
All you have to do is call
And I’ll be there

Ain’t it good to know that you’ve got a friend
When people can be so cold
They’ll hurt you, and desert you
And take your soul if you let them
Oh, but don’t you let them

You just call out my name
And you know wherever I am
I’ll come running to see you again
Winter, spring, summer or fall
All you have to do is call
And I’ll be there
You’ve got a friend

I love Brina

Martes, Noviembre 28th, 2006 | Author: desconocido

Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO hab?a bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
-??jugamos al escondite?

La INTRIGA levanto la cara intrigada, y la CURIOSIDAD sin poder contenerse pregunt?:
- ??al escondite? ??y c?mo es eso?
-Es un juego- explic? la LOCURA – en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un mill?n mientras ustedes se esconden y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupar? mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO se hall? secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA di? tantos saltos que termin? por convencer a la DUDA, e incluso a la APAT?A a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar.La VERDAD prefiri? no esconderse; ??para qu?? si al final siempre le hallaban, la SOBERBIA opin? que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no hab?a sido suya), y la COBARD?A prefiri? no arriesgarse;
- Uno, dos, tres; comenz? a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA, que, como siempre, se dej? caer tras la primera piedra del camino. La FE subi? al cielo, y la ENVIDIA se escondi? tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo hab?a logrado subir a la copa del ?rbol m?s alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parec?a maravilloso para alguno de sus amigos: ??que si un lago cristalino? ??es ideal para la BELLEZA!; ??que si la rendija de un ?rbol? ??perfecto para la TIMIDEZ!; ??que si el vuelo de una mariposa? ??lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD!; ??que si una r?faga de viento? ??magn?fico para la LIBERTAD! As? que termino por ocultarse en un rayito de sol. El EGO?SMO, en cambio, encontr? un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, c?modo; eso s?, s?lo para ?l.

La MENTIRA se escondi? en el fondo de los oceanos (??mentira, en realidad se escondi? detr?s del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes, el OLVIDO; ??se me olvid? donde se escondi?!; pero no es lo importante.

Cuando la LOCURA contaba 999999 el AMOR a?n no hab?a encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divis? un rosal y, enternecido, decidi? esconderse entre sus flores.
-??Un mill?n!- cont? la LOCURA y comenz? a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, s?lo a tres pasos de la piedra. Despu?s escuch? a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoolog?a, y a la PASIÓN y al DESEO los sinti? en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontr? a la ENVIDIA, y claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGO?SMO no tuvo ni que buscarlo; ?l solito sali? desesperado de su escondite que hab?a resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sinti? sed y al acercarse al lago descubri? a la BELLEZA.Y con la DUDA resulto m?s f?cil todav?a, pues la encontr? sentada sobre una cerca sin decidir a?n en que lado esconderse.

As? fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detr?s del arcoiris;(??mentira, ella estaba en el fondo del oc?ano!), y hasta el OLVIDO, al que ya se le hab?a olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero solo el AMOR no aparec?a por ning?n sitio.

La LOCURA busc? detr?s de cada ?rbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las monta?as y, cuando estaba apunto de darse por vencida, divis? un rosal y las rosas; Y tom? una horquilla y comenz? a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuch?.

Las espinas hab?a herido en los ojos al AMOR y la LOCURA no sab?a que hacer para disculparse; llor?, rog?, implor?, pidi? perd?n, y hasta prometi? ser su lazarillo.

Desde entonces , desde que por primera vez se jug? al escondite en la tierra,

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE, SIEMPRE, LE ACOMPA?A.

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Jueves, Noviembre 02nd, 2006 | Author: desconocido

NO SE COMO NO APARECISTE ANTES EN MI VIDA. ERES EL COMPLEMENTO QUE ME HACE FALTA. OSEA MARAVILLOSA, TE QUIERO

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