Hoy que soy dueño de mis labios… guardo silencio y dejo
que mis dedos alcen la voz para expresar lo que siento al pensar en tí.
Siento como me invade un mar de preguntas,
con respuestas que ya conozco y a pesar de ello me ahogan.
Siento como el orgullo se apodera de mi por
permitirme formar parte de tus dias,
como busco tu reflejo cada noche en la Luna,
porque su luz me recuerda tu mirada,
como aportas ilusion a mi vida, con tus risas,
tus “feooo”… que acentúan mis latidos, tu manera de “chincharme”
que me hace sentir como algo dentro de mi quema.
Hoy que soy dueño de mis dedos… te hablaré,
para agradecerte que aparecieras en mi vida,
devolverme la fé, enseñarme el verdadero valor de la vida.
Intentar comprenderme, cosa que ni yo mismo consigo,
y seguir ahí, despues de mi ausencia.
Hoy que eres dueña de mis sueños… acompañame a tu reino
y despierta junto a mí cada mañana para enseñarte un mundo
donde tu felicidad es mi razón de ser, donde los besos existen por tí.
Un mundo en el cual, tu perfecta imperfección te hace aún mas grande.
Hoy que eres dueña de estas letras… te dejo a tí el timón,
sin rumbo definido, con tu nombre por vela en mi corazón.
GRACIAS…


